Aprendiendo en casa


Programa  HIPPY - Aprendiendo en casa

 

Balance y proyección

 

Como una de las experiencias sociales más destacadas y contemplado dentro de una nueva área de Protección Comunitaria, el Programa HIPPY- Aprendiendo en casa que lleva adelante KehiláRosario pone su trabajo en la balanza, con grandes resultados y una valoración por parte de AMIA, institución referente de esta línea de trabajo en nuestro país. 

 

Durante 2023 se trabajó con aproximadamente 30 familias con niños de entre 2 y 6 años, de los cuales 15 han podido culminar con la currícula anual. Las familias, en su mayoría del barrio de Villa Banana, referenciadas a la organización social "Siembra y Cosecha" o a la escuela "Maristas Champagnat", participaron acompañando a los niños posicionándose como primeros educadores, reforzando y empoderando sus funciones como agentes de socialización primaria. Luego de su experiencia en HIPPY, se puede entrever cómo comienza un anclaje de lo pedagógico, lo lúdico y se genera una atmósfera de hogar como ambiente educativo a la vez que se percibe un fortalecimiento de los vínculos intra familiares. 

 

Desde la coordinación del Programa en Rosario, Magalí Brodsky sostiene: “Sabemos la importancia del vínculo fuerte y sano circulando en la familia, entre padres e hijos. Se trata de vínculos que forman los cimientos de la estructuración del sujeto”. 

 

Un nuevo año para el fortalecimiento

 

En relación a las proyecciones de HIPPY, para el 2024 se trabajará en la profundizar y afianzar las redes en el barrio, sumando aliados para la implementación. “Comenzaremos a trabajar con la escuela Maristas Champagnat de gran trayectoria en el barrio, junto con nivel inicial y EEMPA. Trabajamos en equipo para poder llegar a más familias y brindarles una barrera de contención social -entre Kehilá, Siembra y Cosecha, Escuela Maristas- que pueda acompañar a las familias tanto en lo pedagógico como en lo vincular”, agrega Magalí. 

 

A su vez, alumnas seleccionadas del EEMPA podrán recibir la formación necesaria para convertirse en Tutoras/facilitadoras del programa, otorgándoles de esta manera, un nuevo rol, una posible inserción laboral y comprometiéndose a las funciones que se requieren para esta tarea. 

 

“Luego de lo que nos dejó la experiencia de 2 años de HIPPY y re-trabajando con AMIA, consideramos de importancia poder acomodar el programa al calendario escolar para mejorar el rendimiento de las familias. Por lo tanto, durante el mes de febrero, realizaremos capacitaciones a las tutoras/facilitadoras nuevas (pilares fundamentales para la implementación de HIPPY), y selección de las familias que participaran del Programa a partir de marzo 2024”, concluye MagalíBrodsky psicóloga y parte del equipo de trabajo de Kehilá Rosario. 

 

Valoración de AMIA

 

Desde el año 2009, cuando el programa HIPPY desembarcó en Latinoamérica por primera vez, AMIA estableció alianzas con organizaciones que se encentraban comprometidas con el bienestar social y la promoción de derechos de niñas, niños y adolescentes (NNyA) para llevar a cabo el programa en distintos distritos del país.

 

En el año 2020 el Área de Infancia y Adolescencia de AMIA formalizó su alianza estratégica con la Kehilá de Rosario para implementar el programa HIPPY en la ciudad. “Desde ese momento hasta ahora hemos visto un crecimiento significativo, tanto en la cantidad de beneficiarios del programa como en la calidad de aplicación del mismo. Rescatamos principalmente el profesionalismo con el que se lleva adelante, la voluntad de superación continua a pesar del contexto desafiante, el trabajo en equipo y la entrega con la que desarrollan día a día la tarea de acompañar a familias en situación de vulnerabilidad”, valora Agostina Mattioli, Coordinadora Nacional HIPPY - Aprendiendo en casa. 

 

 

Desde la coordinación nacional del Programa HIPPY, sostienen que el año 2023 tuvo grandes desafíos y también grandes conquistas para HIPPY Rosario: el contexto social se agravó profundizando la situación de vulnerabilidad de las familias HIPPY y la inseguridad en los barrios, pero HIPPY Rosario logró no solo continuar acompañándolas, sino también generar espacios de encuentro, fortaleciendo redes comunitarias dentro del barrio. También se enriqueció el perfil de las facilitadoras del programa, mujeres de la comunidad que son formadas en temáticas de educación y crianza para acompañar a las familias. Esta mirada destaca el desarrollo artesanal e interhumano de estrategias de acompañamiento que contemplaban las particularidades de cada familia, reduciendo el índice de deserción y abandono.

 

“Para este año, apostamos a seguir trabajando codo a codo: comenzar la aplicación de nuevas herramientas de medición y monitoreo para obtener resultados a nivel nacional, ampliar la red de aliados territoriales para generar un programa más sustentable y aumentar la población destinataria. Continuamos trabajando en red para alimentarnos de experiencias de otros dispositivos HIPPY, replicar buenas prácticas y fijar acuerdos de trabajo conjunto”, concluye Agostina Mattioli y agrega: 

“Desde AMIA estamos muy satisfechos con el trabajo que venimos realizando en conjunto y apostamos a seguir construyendo juntos”.

Kehila
Aprendiendo en casa

Programa  HIPPY - Aprendiendo en casa

 

Balance y proyección

 

Como una de las experiencias sociales más destacadas y contemplado dentro de una nueva área de Protección Comunitaria, el Programa HIPPY- Aprendiendo en casa que lleva adelante KehiláRosario pone su trabajo en la balanza, con grandes resultados y una valoración por parte de AMIA, institución referente de esta línea de trabajo en nuestro país. 

 

Durante 2023 se trabajó con aproximadamente 30 familias con niños de entre 2 y 6 años, de los cuales 15 han podido culminar con la currícula anual. Las familias, en su mayoría del barrio de Villa Banana, referenciadas a la organización social "Siembra y Cosecha" o a la escuela "Maristas Champagnat", participaron acompañando a los niños posicionándose como primeros educadores, reforzando y empoderando sus funciones como agentes de socialización primaria. Luego de su experiencia en HIPPY, se puede entrever cómo comienza un anclaje de lo pedagógico, lo lúdico y se genera una atmósfera de hogar como ambiente educativo a la vez que se percibe un fortalecimiento de los vínculos intra familiares. 

 

Desde la coordinación del Programa en Rosario, Magalí Brodsky sostiene: “Sabemos la importancia del vínculo fuerte y sano circulando en la familia, entre padres e hijos. Se trata de vínculos que forman los cimientos de la estructuración del sujeto”. 

 

Un nuevo año para el fortalecimiento

 

En relación a las proyecciones de HIPPY, para el 2024 se trabajará en la profundizar y afianzar las redes en el barrio, sumando aliados para la implementación. “Comenzaremos a trabajar con la escuela Maristas Champagnat de gran trayectoria en el barrio, junto con nivel inicial y EEMPA. Trabajamos en equipo para poder llegar a más familias y brindarles una barrera de contención social -entre Kehilá, Siembra y Cosecha, Escuela Maristas- que pueda acompañar a las familias tanto en lo pedagógico como en lo vincular”, agrega Magalí. 

 

A su vez, alumnas seleccionadas del EEMPA podrán recibir la formación necesaria para convertirse en Tutoras/facilitadoras del programa, otorgándoles de esta manera, un nuevo rol, una posible inserción laboral y comprometiéndose a las funciones que se requieren para esta tarea. 

 

“Luego de lo que nos dejó la experiencia de 2 años de HIPPY y re-trabajando con AMIA, consideramos de importancia poder acomodar el programa al calendario escolar para mejorar el rendimiento de las familias. Por lo tanto, durante el mes de febrero, realizaremos capacitaciones a las tutoras/facilitadoras nuevas (pilares fundamentales para la implementación de HIPPY), y selección de las familias que participaran del Programa a partir de marzo 2024”, concluye MagalíBrodsky psicóloga y parte del equipo de trabajo de Kehilá Rosario. 

 

Valoración de AMIA

 

Desde el año 2009, cuando el programa HIPPY desembarcó en Latinoamérica por primera vez, AMIA estableció alianzas con organizaciones que se encentraban comprometidas con el bienestar social y la promoción de derechos de niñas, niños y adolescentes (NNyA) para llevar a cabo el programa en distintos distritos del país.

 

En el año 2020 el Área de Infancia y Adolescencia de AMIA formalizó su alianza estratégica con la Kehilá de Rosario para implementar el programa HIPPY en la ciudad. “Desde ese momento hasta ahora hemos visto un crecimiento significativo, tanto en la cantidad de beneficiarios del programa como en la calidad de aplicación del mismo. Rescatamos principalmente el profesionalismo con el que se lleva adelante, la voluntad de superación continua a pesar del contexto desafiante, el trabajo en equipo y la entrega con la que desarrollan día a día la tarea de acompañar a familias en situación de vulnerabilidad”, valora Agostina Mattioli, Coordinadora Nacional HIPPY - Aprendiendo en casa. 

 

 

Desde la coordinación nacional del Programa HIPPY, sostienen que el año 2023 tuvo grandes desafíos y también grandes conquistas para HIPPY Rosario: el contexto social se agravó profundizando la situación de vulnerabilidad de las familias HIPPY y la inseguridad en los barrios, pero HIPPY Rosario logró no solo continuar acompañándolas, sino también generar espacios de encuentro, fortaleciendo redes comunitarias dentro del barrio. También se enriqueció el perfil de las facilitadoras del programa, mujeres de la comunidad que son formadas en temáticas de educación y crianza para acompañar a las familias. Esta mirada destaca el desarrollo artesanal e interhumano de estrategias de acompañamiento que contemplaban las particularidades de cada familia, reduciendo el índice de deserción y abandono.

 

“Para este año, apostamos a seguir trabajando codo a codo: comenzar la aplicación de nuevas herramientas de medición y monitoreo para obtener resultados a nivel nacional, ampliar la red de aliados territoriales para generar un programa más sustentable y aumentar la población destinataria. Continuamos trabajando en red para alimentarnos de experiencias de otros dispositivos HIPPY, replicar buenas prácticas y fijar acuerdos de trabajo conjunto”, concluye Agostina Mattioli y agrega: 

“Desde AMIA estamos muy satisfechos con el trabajo que venimos realizando en conjunto y apostamos a seguir construyendo juntos”.

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