Un legado que inspira, una escuela que forma
La Escuela de Madrijim “Manolo” Belfer nació de la visión y el impulso de Manuel “Manolo” Belfer Z"L, joven rosarino apasionado por la vida comunitaria y la educación no formal.
Manolo fue janij y madrij en Hebraica, donde dejó una huella imborrable por su entrega, compromiso y capacidad de liderazgo. Entre 1978 y 1980, dirigió la Escuela de Madrijim de Hebraica, y en 1980 viajó a Israel para formarse en el Majón de Madrijim. A su regreso, impulsó la creación de una escuela que reuniera a jóvenes de diferentes movimientos juveniles, fortaleciendo así la unidad comunitaria a través de la educación.
En 1981 nació la Escuela de Madrijim Editi Maayanot, que pronto se consolidó como un espacio plural, integrador y formador. El sueño de Manolo era claro: una comunidad fuerte, con jóvenes líderes preparados y comprometidos.
El 8 de noviembre de 1982, cuando volvía de un encuentro comunitario, su vida se vio trágicamente interrumpida en un accidente de tránsito. Su aliá estaba prevista para 1983, donde planeaba continuar sus estudios en el Technion de Haifa.
En homenaje a su legado, su amigo y compañero Sergio Gryn asumió la dirección de la escuela y promovió que llevara su nombre: Escuela de Madrijim “Manolo” Belfer. Desde entonces, su espíritu sigue vivo en cada generación de jóvenes que se forma en este espacio.
Hoy, más de 40 adolescentes participan cada año del curso, atravesando un proceso de dos años de formación en liderazgo, historia judía, pedagogía y crecimiento personal. Al finalizar, reciben su título de madrijim y comienzan a liderar distintos espacios educativos en la comunidad.
La historia de Manolo es la raíz de un presente lleno de compromiso, identidad y continuidad.
