Matzevot | Derecho a un lugar para ser recordado


“Kol Israel Arevim Ze La Ze” – “Todos somos responsables, los unos de los otros” es uno de los conceptos que guía los lineamientos de trabajo de Kehilá Rosario y el motor principal del proyecto que se está llevando adelante cuyo objetivo es honrar la memoria de seres queridos fallecidos que se encuentran sepultados en los cementerios comunitarios y que no cuentan con una lápida. Este proyecto se apoya en uno de los principales valores del judaísmo: la Tzedaká y en el cumpliendo de la mitzvá (precepto) “Kavod Hamet” – respeto al muerto. 

El proyecto comenzó a materializarse y en esta primera etapa ya se inauguraron 4 Matzevot – lápidas –, mientras se planifica la inauguración de 8 lápidas nuevas, prevista para las próximas semanas. El descubrimiento de la Matzevá se relaciona con el cierre del ciclo de Avelut – duelo. En los cementerios comunitarios existe más de un centenar de tumbas que aún no cuentan con su lápida, ya sea porque la familia no ha podido pagar el valor que implica o porque se ha perdido la línea de descendencia y ya no existen familiares que puedan realizarla.

La construcción de un monumento es una tradición que data de tiempos bíblicos y sirve para tres propósitos: para marcar el lugar del entierro; para designar la tumba correctamente y que de esa forma, amigos y familiares puedan visitarla; para servir como símbolo de honor a los difuntos enterrados bajo el monumento. La matzevá no sólo indica quién está sepultado, sino que es símbolo de respeto, admiración, agradecimiento y amor eterno.

Llevar adelante esta acción es de un sentido profundo para la comunidad, que parte del precepto compartido de que la única manera de construir futuro, es hacerlo honrando al pasado.

Este proyecto lleva tiempo en ejecución y requiere de fondos específicos, por lo que siempre es importante destacar el valor de aporte de socias y socios que vuelve a la comunidad en acciones como estas, que, en todos los casos, priorizan el bienestar y la valoración de una sociedad justa e inclusiva, con posibilidades para todos.

Honrar la vida

Toda persona tiene derecho a ser recordada por su nombre. En este sentido, la lápida posibilita la condición de perpetuidad, y ese sentir es esencial en la forma de concebir la sepultura judía. Hay en este hecho, una conexión con la vida de quien merece un lugar en el cual ser recordado.

Este gesto es parte de una tradición cultural que, desde el valor de la dignidad nos conecta con el valor común de honrar la memoria.

Si querés donar para el proyecto Matzevot comunícate con Kehilá Rosario a través de estas vías:

Por mail a donaciones@kehilarosario.org.ar

Por telefono al (+54 341) 4483362

 

Kehila
Matzevot | Derecho a un lugar para ser recordado

“Kol Israel Arevim Ze La Ze” – “Todos somos responsables, los unos de los otros” es uno de los conceptos que guía los lineamientos de trabajo de Kehilá Rosario y el motor principal del proyecto que se está llevando adelante cuyo objetivo es honrar la memoria de seres queridos fallecidos que se encuentran sepultados en los cementerios comunitarios y que no cuentan con una lápida. Este proyecto se apoya en uno de los principales valores del judaísmo: la Tzedaká y en el cumpliendo de la mitzvá (precepto) “Kavod Hamet” – respeto al muerto. 

El proyecto comenzó a materializarse y en esta primera etapa ya se inauguraron 4 Matzevot – lápidas –, mientras se planifica la inauguración de 8 lápidas nuevas, prevista para las próximas semanas. El descubrimiento de la Matzevá se relaciona con el cierre del ciclo de Avelut – duelo. En los cementerios comunitarios existe más de un centenar de tumbas que aún no cuentan con su lápida, ya sea porque la familia no ha podido pagar el valor que implica o porque se ha perdido la línea de descendencia y ya no existen familiares que puedan realizarla.

La construcción de un monumento es una tradición que data de tiempos bíblicos y sirve para tres propósitos: para marcar el lugar del entierro; para designar la tumba correctamente y que de esa forma, amigos y familiares puedan visitarla; para servir como símbolo de honor a los difuntos enterrados bajo el monumento. La matzevá no sólo indica quién está sepultado, sino que es símbolo de respeto, admiración, agradecimiento y amor eterno.

Llevar adelante esta acción es de un sentido profundo para la comunidad, que parte del precepto compartido de que la única manera de construir futuro, es hacerlo honrando al pasado.

Este proyecto lleva tiempo en ejecución y requiere de fondos específicos, por lo que siempre es importante destacar el valor de aporte de socias y socios que vuelve a la comunidad en acciones como estas, que, en todos los casos, priorizan el bienestar y la valoración de una sociedad justa e inclusiva, con posibilidades para todos.

Honrar la vida

Toda persona tiene derecho a ser recordada por su nombre. En este sentido, la lápida posibilita la condición de perpetuidad, y ese sentir es esencial en la forma de concebir la sepultura judía. Hay en este hecho, una conexión con la vida de quien merece un lugar en el cual ser recordado.

Este gesto es parte de una tradición cultural que, desde el valor de la dignidad nos conecta con el valor común de honrar la memoria.

Si querés donar para el proyecto Matzevot comunícate con Kehilá Rosario a través de estas vías:

Por mail a donaciones@kehilarosario.org.ar

Por telefono al (+54 341) 4483362

 

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