Matzevot. Recordar es hacer comunidad


Kehilá Rosario está llevando adelante un proyecto que busca honrar la memoria de seres queridos fallecidos y sepultados en los cementerios de la comunidad y que por distintos motivos, no cuentan con una lápida.

Somos responsables los unos de los otros

El origen de esta acción se apoya uno de los principales valores que funda a la Kehilá de Rosario como Institución de la Comunidad Judía: la Tzedaká, palabra hebrea que significa solidaridad y que tiene su raíz en la palabra tzedek, justicia. Mediante la misma y cumpliendo con la mitzvá (precepto) “Kavod Hamet” – respeto al muerto – la Kehilá se propuso realizar la Matzevá ¬-lápida - de aquellas personas sepultadas cuyos familiares no han podido realizarla, por diferentes causas.

El interés por llevar adelante esta acción es de un sentido profundo para la comunidad, que parte del precepto compartido de que la única manera de construir futuro, es hacerlo honrando al pasado.

Este proyecto lleva tiempo en ejecución y requiere de fondos específicos, por lo que siempre es importante destacar el valor de aporte de socias y socios que vuelve a la comunidad en acciones como estas, que en todos los casos, priorizan el bienestar y la valoración de una sociedad justa e inclusiva, con posibilidades para todos.

En este sentido, las vías de comunicación de Kehila están abiertas para el contacto con familiares que quieran completar la sepultura con lo que este proyecto promueve. “Kol Israel Arevim Ze La Ze” – “Todos somos responsables, los unos de los otros” es uno de los conceptos que guía los lineamientos de trabajo de Kehilá Rosario y de ahí se desprende el objetivo del poder cerrar el ciclo de duelo de aquellos que por algún motivo no pudieron cumplimentar esta etapa.

Cerrar el duelo, abrirse a la comunidad

El descubrimiento de la Matzevá se relaciona con el cierre del ciclo de Avelut – duelo. En los cementerios comunitarios existen más de un centenar de tumbas que aún no cuentan con su lápida, ya sea porque la familia no ha podido pagar el valor que implica o porque se ha perdido la línea de descendencia y ya no existen familiares que puedan realizarla.

Según narra la Torá, en el libro de Bereshit – génesis – “Raquel murió y fue sepultada en el camino a Efrat, en Belén. Y Jacob erigió un monumento sobre su sepultura, éste es el monumento de la sepultura de Raquel hasta hoy” (Bereshit 35: 19-20).

La construcción de un monumento es una tradición que data de tiempos bíblicos y sirve para tres propósitos: para marcar el lugar del entierro; para designar la tumba correctamente y que de esa forma, amigos y familiares puedan visitarla; para servir como símbolo de honor a los difuntos enterrados bajo el monumento.

La matzevá no sólo indica quién está sepultado, sino que es símbolo de respeto, admiración, agradecimiento y amor eterno.

Kehila
Matzevot. Recordar es hacer comunidad

Kehilá Rosario está llevando adelante un proyecto que busca honrar la memoria de seres queridos fallecidos y sepultados en los cementerios de la comunidad y que por distintos motivos, no cuentan con una lápida.

Somos responsables los unos de los otros

El origen de esta acción se apoya uno de los principales valores que funda a la Kehilá de Rosario como Institución de la Comunidad Judía: la Tzedaká, palabra hebrea que significa solidaridad y que tiene su raíz en la palabra tzedek, justicia. Mediante la misma y cumpliendo con la mitzvá (precepto) “Kavod Hamet” – respeto al muerto – la Kehilá se propuso realizar la Matzevá ¬-lápida - de aquellas personas sepultadas cuyos familiares no han podido realizarla, por diferentes causas.

El interés por llevar adelante esta acción es de un sentido profundo para la comunidad, que parte del precepto compartido de que la única manera de construir futuro, es hacerlo honrando al pasado.

Este proyecto lleva tiempo en ejecución y requiere de fondos específicos, por lo que siempre es importante destacar el valor de aporte de socias y socios que vuelve a la comunidad en acciones como estas, que en todos los casos, priorizan el bienestar y la valoración de una sociedad justa e inclusiva, con posibilidades para todos.

En este sentido, las vías de comunicación de Kehila están abiertas para el contacto con familiares que quieran completar la sepultura con lo que este proyecto promueve. “Kol Israel Arevim Ze La Ze” – “Todos somos responsables, los unos de los otros” es uno de los conceptos que guía los lineamientos de trabajo de Kehilá Rosario y de ahí se desprende el objetivo del poder cerrar el ciclo de duelo de aquellos que por algún motivo no pudieron cumplimentar esta etapa.

Cerrar el duelo, abrirse a la comunidad

El descubrimiento de la Matzevá se relaciona con el cierre del ciclo de Avelut – duelo. En los cementerios comunitarios existen más de un centenar de tumbas que aún no cuentan con su lápida, ya sea porque la familia no ha podido pagar el valor que implica o porque se ha perdido la línea de descendencia y ya no existen familiares que puedan realizarla.

Según narra la Torá, en el libro de Bereshit – génesis – “Raquel murió y fue sepultada en el camino a Efrat, en Belén. Y Jacob erigió un monumento sobre su sepultura, éste es el monumento de la sepultura de Raquel hasta hoy” (Bereshit 35: 19-20).

La construcción de un monumento es una tradición que data de tiempos bíblicos y sirve para tres propósitos: para marcar el lugar del entierro; para designar la tumba correctamente y que de esa forma, amigos y familiares puedan visitarla; para servir como símbolo de honor a los difuntos enterrados bajo el monumento.

La matzevá no sólo indica quién está sepultado, sino que es símbolo de respeto, admiración, agradecimiento y amor eterno.

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