Cátedra abierta | La destrucción de los judíos europeos


En el marco del Seminario Shoá: Un enfoque interdisciplinario desarrollado por la Cátedra abierta de Holocausto y otras formas de discriminación “Beppo Levi” (UNR), y en articulación con el eje institucional que promueve Kehilá Hacemos memoria, se llevó a cabo el tercer encuentro bajo el título “Proceso de destrucción de los judíos europeos”.

Para dar comienzo a este encuentro, Andrea Trumper, directora de la cátedra manifestó: “El estudio de la Shoá puede compararse con un laberinto: cada vez que uno cree haber encontrado la salida, en realidad se vuelven a abrir más y más puertas”.
Entender cómo fue el proceso de destrucción de los judíos puede hacerse a partir de investigaciones y estudios desarrollados por especialistas y diferentes abordajes. En esta oportunidad, el tema se desarrolló a través de tres trabajos de investigación que se recuperaron en el seminario a modo de fuente.

Narrar el horror

La primera de las fuentes es Raul Hilberg, historiador, quien realizó su trabajo a partir de documentación original y no de testimonios, publicando su investigación luego de 15 años, en 1961. Si bien se trata de una obra criticada, hoy se la considera como indispensable para el estudio de la Shoá. Hilberg entendió que lo que había ocurrido con los judíos europeos respondió al diseño de un plan llevado adelante por cientos de miles que operaron en distintos estamentos y organizaciones. De esta manera es como Hilberg estudió el aniquilamiento y sus métodos.

Otra fuente de estudios es Claude Lanzmann, director de cine. De sus 92 años de su vida, dedicó 11 a construir un legado. Su trabajo se tradujo en un documental de casi 10 horas sobre el genocidio de los judíos europeos, presentado en 1985. Allí aparecen testimonios no sólo de víctimas, sino también de victimarios y testigos de los horrores y las crueldades del nazismo.

Por último, Patrick Debois, es otra de las fuentes, en este caso, ligada a la religión. Se trata de un sacerdote católico francés y director de la Organización Yahad In Unum (Que significa “Juntos en Uno” en hebreo y latín). Su más grande y ambiciosa iniciativa fue localizar los lugares donde se realizaron ejecuciones masivas de judíos y gitanos en Europa del Este durante la segunda Guerra Mundial. Se dedicó a investigar y a documentar no solo el Holocausto, sino también otros genocidios y crímenes de lesa humanidad. Al día de la fecha, su trabajo se ve materializado en una tarea junto a más de 7000 testigos y unos 3000 lugares de ejecución.

Aprender del pasado. Educar en el presente. Prevenir genocidios futuros.

La destrucción de los judíos europeos fue el resultado de un proceso llevado adelante por extremistas. Es necesario comprender cómo se realizó esa empresa y cuáles fueron las etapas que condujeron al exterminio de 6 millones de judíos.

Se trata de estudiar la Shoá para recuperar la memoria de aquellos que ya no están; las víctimas, las minorías perseguidas, no solo tomándolo como un hecho histórico. Mostrar y narrar a las nuevas generaciones lo que fue este genocidio, lo que es la violencia masiva parte de un impacto en el presente de lo que nos ocurrió en el pasado.

En última instancia, el re pensar y analizar desde el hoy siempre habilita nuevas reflexiones. La realidad nos indica una y mil veces que no siempre los hechos suceden lejos. Hoy también hay acontecimientos repudiables en Ucrania, y allí también está hoy Yahad In Unum, investigando y tomando testimonios.

En todos los casos, invitamos a pensar la educación como la herramienta que nos hace conocer a quien es diferente, que nos aleja de situaciones de odio, y nos permite aceptar e integrar, en vías de alcanzar una sociedad más justa e igualitaria.

Kehila
Cátedra abierta | La destrucción de los judíos europeos

En el marco del Seminario Shoá: Un enfoque interdisciplinario desarrollado por la Cátedra abierta de Holocausto y otras formas de discriminación “Beppo Levi” (UNR), y en articulación con el eje institucional que promueve Kehilá Hacemos memoria, se llevó a cabo el tercer encuentro bajo el título “Proceso de destrucción de los judíos europeos”.

Para dar comienzo a este encuentro, Andrea Trumper, directora de la cátedra manifestó: “El estudio de la Shoá puede compararse con un laberinto: cada vez que uno cree haber encontrado la salida, en realidad se vuelven a abrir más y más puertas”.
Entender cómo fue el proceso de destrucción de los judíos puede hacerse a partir de investigaciones y estudios desarrollados por especialistas y diferentes abordajes. En esta oportunidad, el tema se desarrolló a través de tres trabajos de investigación que se recuperaron en el seminario a modo de fuente.

Narrar el horror

La primera de las fuentes es Raul Hilberg, historiador, quien realizó su trabajo a partir de documentación original y no de testimonios, publicando su investigación luego de 15 años, en 1961. Si bien se trata de una obra criticada, hoy se la considera como indispensable para el estudio de la Shoá. Hilberg entendió que lo que había ocurrido con los judíos europeos respondió al diseño de un plan llevado adelante por cientos de miles que operaron en distintos estamentos y organizaciones. De esta manera es como Hilberg estudió el aniquilamiento y sus métodos.

Otra fuente de estudios es Claude Lanzmann, director de cine. De sus 92 años de su vida, dedicó 11 a construir un legado. Su trabajo se tradujo en un documental de casi 10 horas sobre el genocidio de los judíos europeos, presentado en 1985. Allí aparecen testimonios no sólo de víctimas, sino también de victimarios y testigos de los horrores y las crueldades del nazismo.

Por último, Patrick Debois, es otra de las fuentes, en este caso, ligada a la religión. Se trata de un sacerdote católico francés y director de la Organización Yahad In Unum (Que significa “Juntos en Uno” en hebreo y latín). Su más grande y ambiciosa iniciativa fue localizar los lugares donde se realizaron ejecuciones masivas de judíos y gitanos en Europa del Este durante la segunda Guerra Mundial. Se dedicó a investigar y a documentar no solo el Holocausto, sino también otros genocidios y crímenes de lesa humanidad. Al día de la fecha, su trabajo se ve materializado en una tarea junto a más de 7000 testigos y unos 3000 lugares de ejecución.

Aprender del pasado. Educar en el presente. Prevenir genocidios futuros.

La destrucción de los judíos europeos fue el resultado de un proceso llevado adelante por extremistas. Es necesario comprender cómo se realizó esa empresa y cuáles fueron las etapas que condujeron al exterminio de 6 millones de judíos.

Se trata de estudiar la Shoá para recuperar la memoria de aquellos que ya no están; las víctimas, las minorías perseguidas, no solo tomándolo como un hecho histórico. Mostrar y narrar a las nuevas generaciones lo que fue este genocidio, lo que es la violencia masiva parte de un impacto en el presente de lo que nos ocurrió en el pasado.

En última instancia, el re pensar y analizar desde el hoy siempre habilita nuevas reflexiones. La realidad nos indica una y mil veces que no siempre los hechos suceden lejos. Hoy también hay acontecimientos repudiables en Ucrania, y allí también está hoy Yahad In Unum, investigando y tomando testimonios.

En todos los casos, invitamos a pensar la educación como la herramienta que nos hace conocer a quien es diferente, que nos aleja de situaciones de odio, y nos permite aceptar e integrar, en vías de alcanzar una sociedad más justa e igualitaria.

Cátedra abierta | La destrucción de los judíos europeos
Contactanos!