CUJA | Entrevista a una participante de Alía Protegida


Compartimos fragmentos de una entrevista realizada por Iton Gadol.


Maia Lis tiene 20 años y forma parte de la segunda camada de Aliá Protegida, el proyecto de CUJA-Keren Hayesod para que jóvenes judíos que atravesaron situaciones de vulnerabilidad puedan comenzar una nueva vida en Israel.

Maia se siente agradecida por estar dentro del programa y muy feliz por esta gran oportunidad que se le está dando.
Como participante de Aliá Protegida, Maia se encuentra en la primera etapa que se realiza en Argentina, en donde toma clases de hebreo, realiza una capacitación en diferentes oficios con salida laboral en Israel y es acompañada en todo el proceso de aliá. Al finalizar este periodo, viajará al Estado judío, en donde junto a sus compañeros tendrán Ulpán por 10 meses en Jerusalem.

-¿Cómo surgió en vos la posibilidad de ser parte de Aliá Protegida? ¿Sabías del proyecto? ¿Cómo te enteraste?
-Me enteré del proyecto porque nosotros recibimos ayuda de una Asociación Israelita y la directora de la Asociación me comentó que había un programa, que se llama Aliá Protegida, y me pasó el contacto de Laura (Lichtenstein, la coordinadora). Me puse en contacto con ella para que me dé toda la información para saber de qué se trataba el proyecto. Una vez que ella me contó y que empezamos las charlas para saber más sobre el programa, yo me empecé a plantear que realmente sí me quería ir a Israel.

-¿Sentiste que en Argentina te estaban faltando oportunidades para desarrollarte? ¿Por qué?
-Hoy en día en Argentina cuesta mantener todo, una casa, un empleo, etc. Siento que no hay un futuro mejor, hay mucha inflación, y yo quiero tener un futuro mejor, una mejor calidad de vida.
Acá en Argentina yo no tengo la oportunidad de estudiar la carrera que quiero porque está en una universidad privada solamente y no me alcanza la plata sinceramente. Muchas veces dejé currículums en muchos lugares y nunca me tomaron. Cuesta mucho conseguir trabajo, estudiar y trabajar. Acá realmente no se puede porque no te alcanza ni con la economía ni con las horas.

-¿Còmo estás transitando esta etapa de preparación para esta gran experiencia?
– La verdad que con mucha ansiedad y felicidad por conocer a mis compañeros y volver a mi país. Me siento agradecida por estar dentro del programa y muy feliz por esta gran oportunidad que se me está dando.

-¿Tenés contacto con los chicos que formaron parte de la primera camada de Aliá Protegida y que ya están en Israel?
– Hemos tenido varios Zoom con los chicos de la primera camada. Nos tiran muy buena energía y sí, tengo contacto con uno de los chicos, me cuenta su día a día allá y cosas extraordinarias de Israel.

-¿Cuáles son tus expectativas?
– Mis expectativas son llegar a hacer todo el ulpán, prepararme bien con el idioma. Yo soy bailarina, así que quiero seguir bailando. Una vez que termine el programa, conseguir trabajo y si siento mi hebreo bien fluido, que sienta que estoy preparada, quiero entrar a la universidad.

-¿Estás contenta con participar de este programa? ¿Se lo recomendarías a otros jóvenes como vos?
-Contenta es poco, estoy extremadamente feliz y muy agradecida. Lo re recomiendo al programa, porque tenés muchísima ayuda, tenés acompañamiento, tenés clases del idioma, talleres para expresarte y sacarte todas las dudas que tengas, tenés charlas individuales y cursos. Pero lo que más me gusta es que estás acompañada de personas que están igual que vos. Acá vamos todos de la mano y avanzamos juntos en el programa.

Quisiera compartir esta frase: “Ten fe. La vida te está llevando donde vas a brillar y donde mereces estar”.

Alía protegida es un programa grupal de 18 meses, que ofrece acompañamiento durante el
proceso de alia (emigrar a Israel) a jóvenes de 20 a 30 años que se encuentran en contextos de
vulnerabilidad.

 

Kehila
CUJA | Entrevista a una participante de Alía Protegida

Compartimos fragmentos de una entrevista realizada por Iton Gadol.


Maia Lis tiene 20 años y forma parte de la segunda camada de Aliá Protegida, el proyecto de CUJA-Keren Hayesod para que jóvenes judíos que atravesaron situaciones de vulnerabilidad puedan comenzar una nueva vida en Israel.

Maia se siente agradecida por estar dentro del programa y muy feliz por esta gran oportunidad que se le está dando.
Como participante de Aliá Protegida, Maia se encuentra en la primera etapa que se realiza en Argentina, en donde toma clases de hebreo, realiza una capacitación en diferentes oficios con salida laboral en Israel y es acompañada en todo el proceso de aliá. Al finalizar este periodo, viajará al Estado judío, en donde junto a sus compañeros tendrán Ulpán por 10 meses en Jerusalem.

-¿Cómo surgió en vos la posibilidad de ser parte de Aliá Protegida? ¿Sabías del proyecto? ¿Cómo te enteraste?
-Me enteré del proyecto porque nosotros recibimos ayuda de una Asociación Israelita y la directora de la Asociación me comentó que había un programa, que se llama Aliá Protegida, y me pasó el contacto de Laura (Lichtenstein, la coordinadora). Me puse en contacto con ella para que me dé toda la información para saber de qué se trataba el proyecto. Una vez que ella me contó y que empezamos las charlas para saber más sobre el programa, yo me empecé a plantear que realmente sí me quería ir a Israel.

-¿Sentiste que en Argentina te estaban faltando oportunidades para desarrollarte? ¿Por qué?
-Hoy en día en Argentina cuesta mantener todo, una casa, un empleo, etc. Siento que no hay un futuro mejor, hay mucha inflación, y yo quiero tener un futuro mejor, una mejor calidad de vida.
Acá en Argentina yo no tengo la oportunidad de estudiar la carrera que quiero porque está en una universidad privada solamente y no me alcanza la plata sinceramente. Muchas veces dejé currículums en muchos lugares y nunca me tomaron. Cuesta mucho conseguir trabajo, estudiar y trabajar. Acá realmente no se puede porque no te alcanza ni con la economía ni con las horas.

-¿Còmo estás transitando esta etapa de preparación para esta gran experiencia?
– La verdad que con mucha ansiedad y felicidad por conocer a mis compañeros y volver a mi país. Me siento agradecida por estar dentro del programa y muy feliz por esta gran oportunidad que se me está dando.

-¿Tenés contacto con los chicos que formaron parte de la primera camada de Aliá Protegida y que ya están en Israel?
– Hemos tenido varios Zoom con los chicos de la primera camada. Nos tiran muy buena energía y sí, tengo contacto con uno de los chicos, me cuenta su día a día allá y cosas extraordinarias de Israel.

-¿Cuáles son tus expectativas?
– Mis expectativas son llegar a hacer todo el ulpán, prepararme bien con el idioma. Yo soy bailarina, así que quiero seguir bailando. Una vez que termine el programa, conseguir trabajo y si siento mi hebreo bien fluido, que sienta que estoy preparada, quiero entrar a la universidad.

-¿Estás contenta con participar de este programa? ¿Se lo recomendarías a otros jóvenes como vos?
-Contenta es poco, estoy extremadamente feliz y muy agradecida. Lo re recomiendo al programa, porque tenés muchísima ayuda, tenés acompañamiento, tenés clases del idioma, talleres para expresarte y sacarte todas las dudas que tengas, tenés charlas individuales y cursos. Pero lo que más me gusta es que estás acompañada de personas que están igual que vos. Acá vamos todos de la mano y avanzamos juntos en el programa.

Quisiera compartir esta frase: “Ten fe. La vida te está llevando donde vas a brillar y donde mereces estar”.

Alía protegida es un programa grupal de 18 meses, que ofrece acompañamiento durante el
proceso de alia (emigrar a Israel) a jóvenes de 20 a 30 años que se encuentran en contextos de
vulnerabilidad.

 

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